[no me des tregua, no me perdones nunca...]


hostígame en la sangre,
que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡no me dejes dormir, no me des paz!
entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
no me pierdas como una música fácil,
no seas caricia ni guante
tálame como un sílex, desespérame.

julio cortázar

[las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres...]

   y son como las estatuas 
que hay que ir a verlas 
porque ellas ni se molestan
julio cortázar

[el río suda...]

petróleo y alquitrán
las gabarras van a la deriva
con la marea cambiante
velas rojas
anchas
a sotavento, oscilan en los mástiles.
las gabarras barren
troncos a la deriva
por el trecho de Greenwich abajo
más allá de la isla de los perros
                            t.s. elliot

[pasan las nubes...]

y el cielo queda limpio de toda culpa
mario benedetti

[terminado...]

el libro empieza
carlos fuentes

[tú hiciste de mi vida un cuento para niños...]

en donde naufragios y muertes
son pretextos de ceremonias adorables
alejandra pizarnik

[hay gente que detesta lo que hago y gente a la que le encanta...]

no hay nada que pueda hacer yo
tengo que aceptarlo
paul auster

[y, quizás, los mástiles, invitando a las tormentas...]



son los que un viento inclina sobre los naufragios perdidos
sin mástiles, sin mástiles
ni islas fértiles
¡pero, oh corazón mío, escucha el canto de los marineros!
stéphane mallarmé

[a la orilla del río...]

dos soledades puras
confundidas
sobre una isla efímera
de amor desesperado
juan l. ortiz

[de pronto recordé que había soñado con eso...]

un laberinto asfixiante en el que por más que caminara
siempre estaba en el mismo lugar
algo me atrajo, quizá la incertidumbre o mi propio miedo,
y me largué a correr hacia cualquier parte
osvaldo soriano

[no hay libros morales ni libros amorales...]


no hay más que libros bien escritos o mal escritos,
eso es todo

wilde

[yo que todo lo prostitui, aun puedo prostituir mi muerte...]


y hacer de mi cadáver
el ultimo poema…
leopoldo maría panero